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26 marzo, 2024

Y la Comunidad de Madrid decidió ejecutar la oposición, por fin...

 Yo me metí en este "sarao" de las oposiciones con la idea de entrar en la Comunidad de Madrid. Pero a Función Pública (ya sea Ministerio o Consejería) le suele importar bien poco tus intereses personales y hacen y deshacen a su antojo para desesperación del que espera el examen como agüita de mayo.

Cuando realicé la inscripción a las pruebas selectivas para auxiliar administrativa de la Comunidad de Madrid, en julio del 19 aspiraba a examinarme del primer examen de legislación a finales de año, pero esos no eran los planes de la Comu...; Y luego llegó la pandemia...;  y cuando parecía que nos examinaríamos en el segundo semestre del 2020, pues no fue así; y cuando pensábamos que ya sí que sí para verano del 21, por abril ¡¡abrieron de nuevo las instancias!! : otra vez a esperar listas provisionales. Claramente esto iba para largo...

Menos mal que yo, de coña, me había apuntado al Estado y la había sacado, y desde enero del 21 estaba trabajando, porque la desesperación de los compañeros opositores tras la enorme espera sin fin, era brutal.

Finalmente en septiembre del 2022 (se dice pronto) nos examinamos de la legislación. Yo no me la preparé, pero como en su día la llevaba TAN bien y ese verano había empezado a organizar el temario de la promoción interna a C1 del Estado, pues me salió de lujo, la verdad.

Me examinaba un poco por orgullo, pues me daba rabia lo bien que había llevado ese examen y que nunca me dieron la oportunidad de demostrarlo, así que allí que fui, y aun con el calor infernal que hizo esos días en Madrid y más en esa aula achicharrada de Somosaguas, me salió muy muy bien.

En mi fuero interno quería hacerlo mal, para poder olvidarme de la Comu para siempre, pero no fue el caso, jaja

Total, que en junio del 2023, ya les vale con los tiempos..., me examiné del segundo en la Autónoma.

El Word me pareció super fácil y llegó la meca, la temida meca, y al empezar sentí que no iba bien, me sentía muy lenta y torpe. Me quedé con la copla de hasta que palabra había escrito, bien o mal, esa era otra historia. Y reescribiendo el texto en casa cuando lo publicaron llegué a la conclusión de que con un porcentaje alto de fallos (que es lo que esperaba, ya que me sentí muy torpe) no iba a llegar a las 300 ppm.

(Por cierto, tomé el famosísimo sumial para maximizar mis opciones, ya que cuando me examiné de mecanografía en el Estado mis dedos funcionaron lo suficientemente mal para considerar que una prueba de velocidad, como la de la Comunidad de Madrid, no lo podría hacer bien), pero lo cuento en una siguiente entrada).

Me sentí fuera, lo bueno, que me daba igual. Yo ya tenía mi plaza y estaba haciendo carrera en el Estado. Cerraría el episodio infernal de la Comu y se acabó...

Pues no, porque aprobé. El word estaba muy bien y la meca no me salió tan mal como yo esperaba, así que la conclusión es que tenía una notaza en la oposición y podía elegir casi lo que quisiera.

Esto es una maravilla, pero también un horror porque te lo empiezas a replantear todo de nuevo. Yo decidí seguir con mi plan. Ya tenía la promoción a C1 del Estado aprobada y no quería pasar por más procesos eternos de la Comu. Iba a dejar en excedencia la plaza que hizo que todo esto empezara. Lo tenía claro pero me daba pena, hay que joderse, el caso es dudar todo el rato...

Así que, aunque he conseguido la plaza que había elegido en primer lugar, el pasado día 11 de marzo tomé posesión e inmediatamente la dejé en excedencia por incompatibilidad y pasará a ocuparla un interino.

Yo decidí elegir plaza en lugar de dejar los destinos en blanco y que me asignaran lo que fuera por que desde la Consejería dijeron que en caso de reincorporación pueden mirar la plaza que se te otorgó, y de seguir libre (esta excedencia no tiene reserva de plaza) te la dan; o te dan otra pero de la misma Consejería.

No sé si me reincorporaré, ni si realmente sería así como me darían plaza, pero la plaza que pedí me gusta en todos los sentidos y, por si acaso, es lo que decidí que era mejor para mí.

Total, que cierro, tras largos años, el capítulo de la Comunidad de Madrid, orgullosa por el resultado obtenido y convencida de que, por ahora, mi camino es el Estado. No por dinero, desde luego, jaja, pero sí por su regularidad en las convocatorias de promoción interna y por lo bien que estoy en mi destino actual.

El futuro, aunque ya me barunta la mente un posible escenario, ya se verá.


24 septiembre, 2020

La suerte, esa variable a tener en cuenta

Sí, todo el mundo sabe que para opositar, pero opositar de verdad, hay que estudiar MUCHO,

He visto casos de "opositores" que empiezan a estudiar cada mes... es decir, por el motivo que sea, no se lo toman (o no se lo pueden tomar) todo lo en serio que el asunto se merece.

Tanto si opositas a A1 como si lo haces a C2 vas a tener que estudiar y sacrificar mucho. Lógicamente la aventura de un A1 es más dura, pero nunca hay que entender eso con que hay oposiciones fáciles, porque no es verdad.

Hay oposiciones asequibles, pero en el momento en que no luchas contra ti mismo (como hacías en el cole. Un 5 es un aprobado. Punto) sino contra los demás, no hay oposición fácil.

Puedes controlar muy bien el temario y ser un hacha en ofimática. La plaza es tuya, lo vas a bordar... bueno, relájate... no estás teniendo en cuenta el factor SUERTE.

Y es que yo he visto cómo una chica rellenaba la plantilla de su examen cubriendo de tinta todo el cuadradito en lugar de poner aspas. Y eso es un cero pelotero. Y quizá tenía un examen de 10.

«Eso no es suerte, es leer las instrucciones», me diréis. Y tenéis razón. Pero cuando el 100% de los exámenes que has hecho en ese tipo de plantillas se validan rellenando de tinta, y los encargados del examen no recalcan este dato, pues igual sí se puede decir: «joder, qué mala suerte»

Yo me acuerdo mucho de esa chica, porque igual hasta que salieron las notas del primero no se dio cuenta de lo que había hecho, y quién sabe si ella, al corregir su ejercicio tenía una nota excelente. Además, probablemente pasen 2 años desde esa cagada hasta que pueda enfrentarse a ese examen de nuevo... puff, qué duro.

Suerte es que entres bien en un examen práctico en lugar de cagándola y condicionando la prueba.

No puedes enfrentarte a una oposición con garantías de nada (salvo si está amañada, claro, que eso debe ser la leche. Imagínate, todos tus compañeros como un flan y tú tan pito, ja ja). En mi caso de ayudaba mucho pensar que era una etapa más de la vida. Que si salía bien, genial, pero que si no lograba mi objetivo tendría 2 opciones, volver a intentarlo, o «a otra cosa, mariposa». Sé que es muy fácil decirlo, pero a mí me ayudaba a pensar que este no era mi único plan de vida aunque pareciera que así era. Que no iba a vivir debajo de un puente si no aprobaba. Que no era mejor o peor por sacarla.

Sí, hay que currárselo, pero también tiene que salir todo bien en los momentos clave.

15 septiembre, 2020

¿Auxiliar administrativa? ¿es que no hay oposiciones "de lo tuyo"?

Soy psicóloga. Y eso significa, entre otras cosas, que puedo opositar al grupo A1 de la administración, donde ejercería mi profesión y ganaría buen dinerito. Entonces, ¿qué hago opositando a auxiliar administrativo?

No, no tengo la vocación de ser auxiliar (C2), pero el trabajo administrativo siempre me ha gustado. Podría haber preparado la oposición de gestión (A2), pero los motivos para preparar una u otra son siempre variados, y estos son los míos:

Para empezar, ¿por qué opositar? mi profesión puede desarrollarse sin ese requisito y nunca hasta hace un par de años me lo había planteado, ¿entonces? Fácil, simplemente me cansé de que la psicología  no me diera lo que esperaba de ella; de su especialización (para cada tipo de trabajo psicológico, su máster correspondiente); de redactar cientos de currículos y cartas de presentación; de estar "demasiado formada"; de no tener "la experiencia deseada"; de tener curros a media jornada; de estar todo el día de acá para allá... Todo esto me cansó mucho, muchísimo.

Siempre he admirado la cultura estadounidense en el sentido de que reinventarse es, no solo fácil, sino rápido. Pero eso en España no pasa y ya llevaba años pensando no solo qué quería ser "de mayor", sino preguntándome cuánto tiempo tendría que invertir en esa reinvención y cuál sería la garantía de lograr un puesto decente que me permitiera seguir cumpliendo mis sueños. La respuesta siempre era bastante negativa: invertir tiempo y mucho dinero sin ninguna garantía, y así es complicado motivarse.

(Si en el último párrafo has advertido esos «solo» sin tilde y has pensado que eran falta de acentuación te recuerdo, querido opositor, que desde 2010 ya no se pone esa tilde por mucho «solamente» que lo pueda sustituir. Lo sé, es un cambio cruel y que puede dar lugar a error en determinadas ocasiones. Yo misma soy firme defensora de recuperar su tilde, pero DESDE QUE ME HICE OPOSITORA jamás la pongo, por el sencillo motivo de que si me presentan un ejercicio de mecanografía con faltas a corregir o un psicotécnico de acentuación tengo que ser rápida y no dudar ni un segundo, por lo que si lo correcto (maldita RAE) es no tildar ciertas palabras, pues no se tildan. Por cierto «guion» tampoco lleva tilde, aunque nos sangren los ojos).

Total, que la idea de opositar, no al PIR (psicólogo interno residente), que es peor que las 12 pruebas de Hércules y eso que una de estas es estrangular a un león, empezó a dibujarse en mi cabeza.

Yo estaba trabajando unas 29 horas semanales en varios sitios por lo que disponía de un par de tardes libres, muchas ganas de estabilidad y necesidad psicológica de que el proceso fuera lo más rápido posible. La idea era una oposición de nivel C1 o C2 para poder prepararla rápido y compaginarla con el trabajo.

Decidí opositar a la Comunidad de Madrid por la ilusión de una plaza en un pueblo de la Sierra por lo que auxiliar administrativo de la comunidad (C2) o administrativo de la comunidad (C1) eran mis objetivos. Pero tenía muy claro que yo iba a UNA oposición, no a varias, para centrarme 100% en mi meta, así que, como hacía pocas semanas había terminado el plazo para inscribirse en la de administrativo y en cambio estaba en la recta final una de auxiliar, la lógica decía que la próxima convocatoria sería de auxiliar. Ya estaba decidido. No había vuelta atrás. Era el 5 de mayo de 2018 y me acaba de convertir en opositora al cuerpo de auxiliares de la administración general de la Comunidad de Madrid.

Y la Comunidad de Madrid decidió ejecutar la oposición, por fin...

 Yo me metí en este "sarao" de las oposiciones con la idea de entrar en la Comunidad de Madrid. Pero a Función Pública (ya sea Min...